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El reto de fotografiar niños… (y no tan niños)

Fotografiar a los niños es siempre un reto, son personalidades diferentes y diferentes métodos utilizados con un adulto; algunos son tranquilos y llenos de amor y otros son tan activos que van saltando y corriendo por todos lados, haciendo sufrir un poco a quien toque fotografiarlos; así que buscamos algunos consejos que pueden ayudar a hacer clic en los más pequeños de una manera muy efectiva.

Estas son algunas de las situaciones que pueden pasar antes o durante la sesión de fotos y que seguramente te gustará tener en consideración:

Seguridad

Si las fotos son externas, siempre es bueno tomar algunas consideraciones adicionales de seguridad – incluso para la prevención- como un paño limpio y alcohol en gel. Quizá en algún momento alguno de los protagonistas de la foto pudiera andar corriendo por ahi y tener algún raspón.

Foto: Juan Gavira (Ver portafolio completo)

Hora del hambre

Como los niños son impredecibles, nunca se sabe cuando uno pueden sentir hambre. Por lo que es bueno siempre estar preparados con botellas de agua, unas galletas, algún bocadillo, en fin es a discreción de cada fotógrafo antes de analizar lo que al niño le gusta y vea que pudiera ofrecer en caso de necesitar de éste medio. Esta merienda también puede servir para hacer que el pequeño se  “suelte” más al momento de obtener la fotografías; puedes probar ofreciendo un bocadillo al inicio de la prueba y tomar el tiempo para platicar con el pequeño modelo. Esto también surte efecto en adultos, así que tómalo en consideración.

Distracción

Muchos niños se ponen un poco molestos / tímidos e incluso sin saber qué hacer durante la sesión de todos. Para realizar aquellas fotos con algo de mayor naturalidad, puedes usar luz natural y divertidos juguetes, globos, burbujas de jabón, todo lo que puede entretener a los más pequeños. ¡El resultado final será mucho más espontáneo!

Preparar con anticipación la ubicación de la prueba

Hablar con los padres y proponer las fotos externas, preferentemente en alguna parte que llame la atención del niño. Tal vez en un parque infantil, zona de juego, fiesta… Cuando la familia esté mirando las fotos recordará algo “más real”, que se produjo en una situación alegre y llena de la vitalidad del pequeño y se dará cuenta de lo hermoso que es un paseo por el parque con los niños.

Detalles

En primer lugar  es importante conocer al niño y después hablar con los padres sobre algunos objetos que recuerden algún momento / punto especial. Seguramente ésto ayudará a que logres el ambiente ideal en cada fotografía y sobre todo que pueda dar lugar al resultado final que buscan tus clientes.

Por último, recuerda que la paciencia es indispensable en éste negocio y que los niños a veces pueden ser los mejores modelos gracias a la naturalidad y espontaneidad con la que se proyectan. Si eres paciente y les das esa confianza seguramente tendrás fotografías idóneas y te darás cuenta que no es tan complicado como parece.

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